|
La nueva perla del plata
Soledad Silveyra espera volvler al éxito en teatro con "Perla", una comedia del paulista Mauro Rasi que desde hace tres años suma público en Brasil
Soledad Silveyra está nuevamente en acción. Parece que, en ella, vivir a las corridas es un rasgo de carácter, aunque para cualquiera resulte inevitable cuando se combina el trabajo en televisión y teatro.
Por eso no extraña que el día de la entrevista, Soledad llegue en horario.
El hall del Metropolitan era el lugar de espera acordado, mientras se terminan de decorar los grandes palcos laterales que se le adosaron a esa amplia sala de avenida Corrientes, que le cambian la fisonomía y reducen el espacio.
El ruido de bocinazos y frenadas y algún que otro saludo amistoso llamó la atención de los transeúntes.
No era para menos, Solita detenía con su brazo en alto el tránsito de la avenida para cruzar presurosa hacia el teatro.
Con una sonrisa, agradecía la frenada de los automóviles y respondía a los saludos de los choferes.
"Estuve grabando todo el día y me tiré un ratito. Al final, me quedé dormida", es lo primero que dice para disculpar la demora.
La presencia del fotógrafo la obliga a tomar su caja de maquillaje para retocar su rostro, que siempre mantiene rasgos aniñados. Profesionalmente cuidadosa de su imagen, se prepara para encarar la cámara.
La sesión fotográfica finaliza y solicita hacer la entrevista frente a una taza de café, doble en este caso, para despejar cualquier sombra de letargo. En ese momento, a través de un largo respiro se percibe que empieza a relajarse.
-¿Con tanta actividad, te queda tiempo para disfrutar de lo que hacés?
-Creo en la producción. La gente me pregunta si no me expongo demasiado, si la calidad del trabajo es la misma, si no tengo que preservarme. A lo mejor, estoy equivocada. Me interesa ver la carrera desde la producción. No quiero especular sobre si me va ir bien o mal. Pero, estoy metida en este ruedo y tengo que correr. Soy una actriz nacional que necesita ganar un sueldo por mes.Podría hacer solamente teatro, pero nunca sabemos cómo nos va a ir. Es muy difícil de predecir.
-¿Cuál es el tiempo que te queda para vos?
-Cada vez que estoy cansada pienso en qué haría si ahora tuviera ocio. Lo duro es cuando no tenés trabajo. Es así. Es la vida del actor. No estamos inventando nada nuevo. Tenemos de golpe la posibilidad de ganar en cada producción lo suficiente para vivir. Hay una línea de primeros actores nacionales y nadie tiene cuentas bancarias abultadas, salvo dos o tres. Mi aspiración sería ésa, pero prefiero no pensar. Trabajar me encanta. Si llega a haber un poquito más de estabilidad, prometo que me van a ver más distanciadamente.
A pesar de la sinceridad, se sabe que para un actor que vive en la Argentina, a fin del milenio, es difícil rechazar un trabajo. Como ellos suelen decir: "Esta carrera es pan para hoy y hambre para mañana".
Pero como estamos hablando del hoy, corresponde decir que Soledad está, en estos momentos, ensayando "Perla", del autor brasileño Mauro Rasi, responsable también de la dirección, que el 9 de febrero subirá al escenario del Metropolitan, acompañada por Tina Serrano, Juan Manuel Tenuta, Pablo Rago, Laura Azcurra y Claudio Da Passano.
El toque de Esther Williams
"Es una comedia divertida que tendría que ser un éxito, al menos debería serlo, para eso fue escrita", expresa la actriz riéndose de su propio comentario.
La actriz interpretará a la protagonista, una mujer que siempre soñó con tener una pileta de natación por admiración a Esther Williams.
El tema está basado en un hecho verídico, que el autor y también director llevó al escenario.
"Es un racconto; la historia está bien pensada, y el autor, como director, trabaja muy bien la actuación. Es un trabajo muy riesgoso, porque hay que encontrar el equivalente porteño a todas las referencias brasileñas de la obra. Es un trabajo muy delicado."
El último trabajo de Soledad Silveyra en el escenario fue "Las visiones de Simone Machard", de Brecht. Digamos que, saltar de la cuerda dramática a la comedia, ha sido un entrenamiento común en su carrera.
Para Betiana
"Es un personaje distinto. Cuando vi la obra pensé: ÔEsto no es para mí, es para Betiana Blum´. El autor, para convencerme, me trajo una foto de su madre, cuando era jovencita, y allí aparecía menuda y delgada. Es un personaje de mucho carácter, pero no pasaba por ahí. Yo también lo tengo, pero, para componerla, traté de rescatar imágenes de otras mujeres que pudieran servirme de inspiración."
Y en este punto, los recuerdos de Soledad la llevan a evocar la figura de otra mujer de carácter, muy allegada a ella: su abuela, quien falleció apenas hace un año.
-Siempre dijiste que tu abuela era la reina de tu casa y que, después de su fallecimiento te tocaba a vos tomar ese lugar. ¿Lo asumiste?
-Es difícil.
-¿Seguís siento el sostén de la familia?
-Mis hijos están empezando a ganarse su propio sustento, pero la estructura de la casa grande todavía está.
Baltasar (26), el mayor, continúa dentro de la actividad artística, pero desde la producción. Es el coproductor de "Dos damas indignas", que se estrenó con Thelma Biral y Luisa Kuliok, y de los espectáculos de María Rosa Gallo y Donald.
"Una sufre más por los hijos que por una. Siempre es así.
-Sobre todo cuando están en la misma profesión.
-Y estando el teatro en crisis. Creo que "Perla" es una buena síntesis entre un teatro comercial y una calidad de trabajo.
La taza de café ya está vacía y el reloj señala el comienzo del ensayo. Es en la única oportunidad en que la actriz no se permite los retrasos. Presurosa, nuevamente, sale a la calle para recordar que no había abonado el café. Con el mismo ímpetu, ingresa al local y cumple con el requisito, no sin antes regalar sonrisas a cuanto se le cruza por el camino.
Susana Freire
Tres años de éxitos
"Perla", de Mauro Rasi, hace tres años que se está representando con éxito en Brasil.
Este autor paulista de 40 años tiene la característica de componer personajes femeninos, influido por la herencia italiana que demostró que en su familia predominaba el matriarcado. Esa influencia fue determinante, acentuada por su madre, que marcó una ascendencia definitiva en toda su dramaturgia.
"Perla", toma como figura central a su madre, con elementos autobiográficos hechos ficción.
"Me sentí en la obligación de hacer un retrato fiel de mi madre -dijo el autor-, sin caricaturizarla. Los conflictos de Perla tienen otro enfoque. Es la obra del perdón. Escribí esta obra el día del entierro de mi madre. Hacía frío, fui al jardín donde estaba la piscina que ella había hecho especialmente. Hubo algo mágico entre el agua, las estrellas, las luces, y yo sentí un llamado, una inspiración que me decidió, en ese momento, a escribir sobre esa mujer que había construido una pileta de natación simplemente porque admiraba a Esther Williams."
"Esta pileta representa el sueño de ascensión social, de placer, de los viejos inmigrantes. Por eso, desde mi enfoque estético, "Perla" es un gran musical, melodramático, al estilo de Metro Goldwyn Mayer, con colores del Cinemascope. Es una historia de amor real entre el padre y la madre. El secreto de interpretar Perla es convencer de que se trata de una ama de casa con el glamour hollywoodense."
30 de diciembre de 1997
http://www.lanacion.com.ar/archivo/nota.asp?nota_id=84317&origen=acumulado&acumulado_id
|