“El Deseo”, por Telefé

Soledad Silveyra se desnudó para remontar la novela que no encuentra rumbo

La actriz hizo una de las escenas más calientes que se vio en la tira. Otra vez el viejo recurso de “mostrar carne” a la hora de contrarrestar ciertos desalentadores números de rating.

Faltaban poco minutos para que un nuevo 25 de mayo se festejara en estas tierras y fue ella, justamente, la que hizo el acto más patriótico de los últimos tiempos de la tele argentina: se puso ante cámaras como Dios la trajo al mundo. O sea, Soledad Silveyra se desnudó y cumplió con creces una de las escenitas más calientes de “El deseo”, la novela que Natalia Oreiro protagoniza en el horario central de la pantalla de Telefé. ¡Y vaya que mereció festejo la osadía! Porque, convengamos algo: esta no es la primera vez que una estrella decide despojarse de sus ropitas para mostrar algo más que su talento (que en este caso existe claramente) y subir unos puntitos de rating.

Aunque no fue li-te-ral-men-te lo que se vio del cuerpo de Solita, el destape trajo bastante “cola”. Ni bien se mostraron sus pechos paraditos en primer plano y la ex “Gran hermana” se colgó con sus piernas cruzadas en los brazos de Daniel Kusniezcka, salieron algunos programas como “Diario de la Tarde” (Mauro Viale al frente) o “Indomables” a discutir sobre si el suceso estaba bien o estaba mal. Sobre si Silveyra cumplía con los cánones de la moralidad y de las buenas costumbres que, se sabe bien, la tele cuida tanto o sobre si una señora (perdón, abuela, dijo Viale) de su edad debía desnudarse de “esa forma” y otros tantos etcéteras... que sólo merecen ser considerados así.

En fin, de lo que pocos hablaron fue del porqué de semejante destape. Nacida bajo el “aura” no tan protectora de “Resistiré”, la tira de Oreiro, la ex de Echarri, tuvo que bancarse, en los primeros tiempos, comparaciones inevitables: que la música, que la edición, que la historia, que el muerto del pantano. Pero ahora, con varios capítulos en su haber, lo segundo que aparece en la lista del “recurro al cuerpo cuando me conviene” es el “sin rumbo” que están padeciendo ciertos pasajes del guión. Porque claro está (todavía, ojo) que “El deseo” no llega a cumplir con las gran expectativas que el canal les puso encima.

Mientras buscan que las historias secundarias (o no) exploten en algún momento. Y mientras tratan de definir la pareja protagónica de la Oreiro que está deshojando la margarita entre tres churrazos de primera, los que ven cada noche “El deseo”, desearán mucho más de lo que se vio hasta ahora en la pantalla. Si en medio de tanta búsqueda, se encuentran escenitas tan calientes como las protagonizadas por Solita, nadie puede asegurar que la popularidad de la novela vaya a hacer picos de rating inauditos. Ahora, todos ponen las manos en el fuego por algo: la patria masculina estará muy agradecida. Con vos, con vos y con vos también

El tema de ostentar varios galanes puede ser una extravagancia propia de una novela tan moderna, pero también puede resultar una contrariedad. En su personaje de Carmen, la protagonista se divide entre tres amores: Máximo, Javier y Simón. Todavía, aunque todo se perfila para que el agraciado sea Javier, la cuestión está por verse. ¿Alguien imaginaba que una novela argentina podría mantenerse sin la clásica historia de amor monogámica que tantos llantos cosechó en madres y abuelas? ¿Qué opinará de toda esta onda el “tradicional” de Migré?

Lorena Bassani. De la redacción de Clarín.com.

lbassanitv@claringlobal.com.ar

26.05.2004

http://www.clarin.com/diario/2004/05/26/um/m-766062.htm