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Soledad Silveyra comenzo a tratarse conel Dr. Rovenna
“Desde que deje de fumar engorde cinco kilos”
Soledad Silveyra busca enamorarse a los 53 años
“Ahora Quiero Un Hombre Mas Grande Que Yo”
Tiene un camarín amplio, con una cama de una plaza que apenas utiliza para descansar en las largas jornadas de grabación que pueden durar hasta 14 horas. Un amplio espejo ilumina el cuarto de paredes blancas, repleto de ropa y zapatos de Paz Achaval Urien. Soledad Silveyra (53) se arregla el cabello, pide un cortado. Esta feliz con su personaje de Amor en custodia, la novela más vista de la televisión argentina. Este fue un año de cambios para ella, porque el éxito llego acompañado de algunos problemas de salud: hace unos meses sufrió un enfisema pulmonar y el medico le indicio que dejara de fumar. Algunos productores pasan cerca de la actriz fumando un cigarrillo y ella ni se inmuta.
-¿No te tienta el cigarrillo?
- No, al contrario, me hace bien.
-¿Como es eso?
-Porque rechazo el olor del cigarrillo. Me doy cuenta de lo feo que olía. Por el momento, eso me ayuda. Otras veces veo a alguien fumando y me dan una ganas tremendas. Porque el tigre siempre esta ahí, esperando dar el zarpazo. En las charlas con amigos, extraño mucho el cigarrillo.
-¿Como canalizas la ansiedad?
-Tomo mucha agua. La botellita de agua me acompaña a todas partes y en todo momento. Y desde que deje de fumar, engorde cinco kilos. Estoy preocupada. Debo confesar que mal no me vienen, porque siempre fui muy flaca, pero me da miedo de que la balanza siga subiendo. Por eso empecé a ir a lo del doctor Ravenna, para bajar tres kilos y mantenerme. Estoy muerta de hambre, pero la balanza no para de subir y no lo puedo creer.
-¿Comes mucho?
-No, nada que ver. Me cuido y todo el tiempo estoy con la botella de agua. Empecé la dieta hace apenas unos días, cuando subí a la balanza y vi que pesaba 57,100. Vamos a ver. Lo que no quiero es aumentar mas, porque si no me queda muy redondita la cara. Hubo días en los que tuve ataques y comí mucho pan. Ni siquiera tomo un vino.
-¿También dejaste el alcohol?
-Tengo bastante voluntad, porque comiendo tan poco como ahora, no puedo tomar porque el vino fija las grasas. No quiero volver al cigarrillo. Eso lo tengo claro.
-¿Cuanto hace que no fumas?
-Desde el 11 de agosto. "
-¿Por que tenes tan claro que no queres reincidir?
-Porque entendí lo mal que hace. Me pegue un susto bárbaro cuando me dignosticaron el enfisema pulmonar, aunque es pequeño y nada grave, pero igual. Además, me gusta poner en práctica la voluntad. Puedo ejercerla desde un lugar que nunca me imagine. Me siento disciplinada.
-¿Vas a un grupo de autoayuda?
-Fui a un grupo. Ahí deje de fumar; el curso duro tres días y me hizo muy
bien. Soy voluntariosa, y algunas cosas me cuestan más que otras. Por ejemplo, me cuesta hacer gimnasia y me hincha cuidarme. Nunca me imagine que iba a poder dejar de fumar. Y jamás lo había intentado por miedo al fracaso.
-¿Sufriste muchos fracasos en tu vida?
-Los fracasos siempre son reversibles, se pueden modificar. Tuve varios fracasos, desde una pareja con un hombre que ame hasta programas de televisión que no funcionaron u obras de teatro. No me bancaria tomar la decisión de dejar el cigarrillo y no poder. Me sentiría una chanta conmigo misma. Ya quería dejar de fumar desde hace tiempo. No me gustaban los olores, no fumaba en mi cuarto, me estaba dando fobia, No se si eso me pasaba realmente o lo construí y me lo termine creyendo. De todas maneras, funciono.
-¿Notas cambios físicos desde que dejaste el cigarrillo?
-Si, noto cambios muy positivos. Me siento bárbara. El cigarrillo es un veneno. Lo noto en las piernas, en las clases de gimnasia. Y lo que mas me gusta es que pude dejar. Es un orgullo personal.
-¿Como estas de salud?
-Muy bien. El enfisema pulmonar es irreversible, pero lo tengo controlado. Y me cuido. Estoy muy contenta. Nadie puede creer mi fuerza de voluntad, sobre todo trabajando 14 horas diarias.
-¿Tenes tiempo para hacer otras cosas además de trabajar?
-Poco y nada. Vivo para Amor en custodia. Les pido disculpas todo el tiempo a mi familia y a mis amigos, porque apenas puedo verlos. No tengo tiempo de nada, estoy muy cansada; llego a casa, leo los libros del día siguiente, como, me pongo el pijama y a la cama. Y los sábados me hago chapa y pintura: me hago color, me depilo, me hago las manos y los pies. El medico me hace la gauchada de atenderme un sábado: hago mesoterapia con el doctor Pisanu.
-¿Y los domingos?
-Descanso, viene la familia, hago gimnasia, masajes. Hago Pilates.
-La tira termina en diciembre, ¿te vas de vacaciones?
-Estoy contando los días. Pero depende de lo que haga el año que viene. Leí que viene el Isabel II, el barco más grande del mundo. Y se me ocurrió que estaría bueno subirme al barco. Para en Montevideo, hace todo el sur y por el Pacifico va hasta Valparaíso. Por ahí hago eso, con mis sobrinos.
-En Amor en custodia, Paz dio a luz mellizos, ¿vos te animarías a tener un hijo a los 53?
-Paz tiene 47 años, y yo a esa edad hice un intento de tener un hijo con Hernán (Lombardi) y no salio. Y ahora quiero ser abuela… no mama. Estoy feliz ocupándome de mi vida, estoy pasando por un lindo momento. Siento que es un tiempo para mi y lo estoy aprovechando… creo que ni siquiera estoy preparada para volver a tener un novio.
-Hace dos años que estas sola, desde te separaste de Mariano Franco. ¿No queres volver a enamorarte?
-No, estoy bien así.
-Dicen que las mujeres nos ponemos mas lindas cuando estamos enamoradas.
-No creo que sea tan así. Puede ser que así sea, pero no lo noto. Si lo noto en el espíritu, en lo que te pasa adentro, porque enamorada me siento brutal. Pero en este momento, no tengo ganas. Trabajo mucho, no tengo energía para poner en una pareja. Ojala, en cuanto deje de trabajar me enamore.
-¿Te ves al lado de un señor mayor o menor que vos?
-Esperemos que sea más grande. Lo que pasa es que los más grandes no me dan bola porque se buscan chicas jóvenes. Con Mariano ya hice mi experiencia de tener una pareja mas joven, y ahora me gustaría volver a enamorarme de un tipo que me baje un poco de línea.
-¿Cómo tiene que ser ese tipo que te enamore?
-No se. Me gustaría que fuera un tipo capaz de contenerme, cosa que no es fácil.
-Vos sos una mujer muy independiente, eso quizá los inhibe.
-Deben estar muy inhibidos, porque no aparecen. Tampoco salgo mucho en los últimos tiempos. En otras épocas, si esperaba dar la vuelta a la esquina y que apareciera el hombre de mi vida.
-¿Tenes ganas de ser abuela?
-Claro. Pero ya estoy resignada. Baltazar tiene 34 años y Facundo 32. No están en pareja en este momento. El otro día, hablando, Facu me decía que quizá a los 40 iba a ser padre, y Balta no tiene intenciones por ahora. Me encantaría ser abuela, siempre un bebe es bienvenido en la familia.
-¿Dejarías que te llame abuela?
-Sola y muy cómoda. Tengo alquilada mi casa de San Telmo y yo alquilo a su vez. El contrato se vence a fines de noviembre y tengo que tomar una decisión. Me gusta esa vida tranquila. Creo que me voy a quedar.
-¿Cómo es tu relación con tus hijos?
-Maravillosa: son dos soles. Estoy profundamente agradecida a mis hijos, a mí a José Jaramillo, el padre de los chicos. Pasamos mucho tiempo juntos. De José nunca me divorcie, y hace 24 años que nos separamos.
-¿Nunca hicieron el divorcio?
-Yo no me volví a casar y José tampoco. Hay un acto de confianza entre nosotros, y eso a mis hijos les hizo bien. Si el quisiera podría quedarse con la mitad de lo que he ganado en estos 24 años, pero me gusta exista ese voto de confianza.
-Así las cosas, se podría pensar en una reconciliación. Nunca te divorciaste de Jaramillo, dijiste que queres un hombre mas grande, el amor en los tiempos de la madurez.
-Quien te dice.
Liliana Podesta
PRONTO 9 noviembre de 2005
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