Mujer sin corset

¿Puede una mujer alcanzar su momento de mayor encanto justo cuando piensa que se está descuidando? Pasa. Tanto como le está pasando a Solita. Silveyra está pelando esa señora actriz que tantas veces demostró en teatro, pero que la TV mantenía limitada (¿encorsetada, se diría?) dentro de los márgenes de una figura sexy y el siempre requerido toquecito de bótox. La telenovela disfrutó así de una exitosa heroína madura, como la de Amor en custodia, y más, pero se estaba perdiendo esta galería de matices expresivos que regala una Solita más relajada y, paradójicamente, más auténtica cuanto más tiene que actuar.

El cine y la investigación

El año pasado, la actriz volvió al cine con un filme que aún no se estrenó: Las hermanas L, con los directores Santiago Giral, Camila Toker y Tamae Garateguy (los mismos de Upa). Y sigue en pie el proyecto de estar al frente de un programa periodístico por Telefé.

"Estuve trabajando mucho en eso, me encanta la investigación. Pero por el momento, está parado. Igual, me parece perfecto esperar un poco, porque la tira actual me consume muchas horas, pero tengo muchas ganas de hacer este programa. La idea es contar lo que pasa un tiempo después de las noticias; qué pasó con el personaje o la noticia un tiempo después. Aunque es distinto a actuar, me llevo bien con esto de mirar a cámara, que pensé que no era para mí. Ahora siento que está metido dentro de mí".

La fama llegó con el taxista

El canal Volver pone en el aire, los martes a las 22, Rolando Rivas, taxista, donde Soledad Silveyra saltó a la fama como Mónica Helguera Paz. "Me emociona", dice con los ojos llorosos."Tenía 20 años, recuerdo anécdotas, me conmueve esa Solita. Pasó tanto tiempo, es gustoso sentir lo que significa ahora, me da pudor decir orgullo, pero sí, es eso: los 36 años de carrera que me pegan, esa nena que empezó a trabajar por necesidad.

¿Cuándo te sentiste profesional?

Cuando empecé a estudiar, después de los 20. Tenía la popularidad, pero sentía que me faltaba algo; no sólo quería salir en las tapas de las revistas, quería comprometerme en cuerpo y alma con mi trabajo, que sigo amando a pesar de todo.

El futuro, esa incógnita

Uno de los proyectos de Solita es con su hijo menor, Facundo. "La idea es llevar Borges a los niños, en teatro, adaptando cuentos. Gran parte del texto ya está escrito y estamos trabajando. Es una buena manera de llevárselo a los padres".

Solita siempre trabajó mucho, pero ahora empieza a pensar en el retiro. "Siempre me acuerdo de Delia Garcés, yo la amaba, era mi locura, mi referente. Un día la vi por la calle cuando ya estaba retirada hacía años y me paralicé. Ella me reconoció, me saludó y terminamos comiendo en un restaurant con su nieta, que no sabía nada de ella como artista, porque Delia era sólo abuela. Ahora que tengo a mi nieta, me pega su historia. Mis hijos no me creen, pero yo podría dedicarme sólo a los bonsais y a Inés. Pero también pienso en China Zorrilla o en Lydia Lamaison, tan activas y no sé. Espero poder contártelo dentro de 30 años, veremos".

Adriana Bruno

http://www.clarin.com/diario/2008/05/23/espectaculos/c-01011.htm