“El romanticismo se sigue vendiendo”
Hace dos meses que graba Vidas robadas y aún no se encontró con Arana. A punto de ser abuela, dice que le gustaría vivir un romance, y revela que debido al cigarrillo tuvo una mini-internación. Cree que éste es un gran momento para la ficción, y apuesta a competir mano a mano con Tinelli.
Carlos Keen, un pueblo situado a 83 kilómetros de Buenos Aires, es denominado la “tierra de los emprendedores”. Allí, desde hace dos meses, Soledad Silveyra carga en sus hombros con 10 horas diarias de grabación de lunes a viernes. Es el lugar especifico donde transcurren parte de los hechos de Vidas Robadas, la nueva telenovela de Telefé. Entre el almuerzo y la segunda ronda de grabación, PERFIL llegó a Carlos Keen para charlar con Solita, la protagonista junto a Facundo Arana y Mónica Antonopoulos. Vestida con las ropas de su personaje y en su casa de la ficción, la actriz habló de este nuevo desafío de su futura conducción del periodístico Un tiempo después, el programa producido por Endemol, que saldrá en abril. Ansiosa y feliz porque está a punto de ser abuela, dice que “le importa mucho el rating”. En sus 44 años de carrera tanto en telenovelas, teletecomedias, teatro, cine y la conducción, Silveyra se siente una persona “viva”, sin miedo a la muerte ni al fracaso.
—Hablando de teleteatros, ¿sabés qué número de telenovela es ésta?
—En realidad parece mucho más de lo que hice. Lo que pasa es que todas las telenovelas de los años 70 y de los 80 generalmente eran una vez por semana. Es como que en los últimos años con Telefe hice más novela diaria.
—¿Cuántos galanes te besaron?
—Y... varios. Te mentiría si te dijera un número. Como puede mentir una mujer infiel (risas). La verdad que no se, fueron varios obviamente. Pero siempre los galanes más fuertes han sido Claudio García Satur, Arnaldo André, Osvaldo Laport y Raúl Taibo. Esos han sido como los históricos.
—¿Cómo es trabajar con Arana?
—No he trabajado con Facundo todavía porque yo no he salido todavía de Carlos Keen. Siempre he estado desde que empezó la novela acá, con Patricio (Contreras).
—¿Ya no venden más las historias de amor puro, como las de Migré?
—Yo no sé si era un amor tan puro el de Migré. Rolando era la historia de la piba rica que se junta con el pobre y que después ella se manda sus cosas. Yo creo que sí, que el romanticismo se sigue vendiendo. Acá predomina una historia social fuerte, un galán y una historia de amor. Esta tiene una cuota un poco más dramática, que no solo con la historia social.
—¿Creés que van a tener el mismo éxito que tuvo “Montecristo”, en este caso en cuanto a la búsqueda de personas?
—Bueno, vamos a ver, eso sólo lo sabe la gente, porque se trata de un tema delicado y profundo. Nosotros vamos a trabajar para que así sea, pero después te da la pauta siempre la gente que es la que coloca el voto. Por eso digo que en política tenemos lo que merecemos. A veces en el arte o en los medios de comunicación no ocurre lo mismo. Igual, el que decide es el pueblo.
—¿Cómo ves el gobierno de la primera mujer presidenta elegida por la gente?
—Debo reconocer que hay una imparcialidad en mí. Soy defensora del género y soy una trabajadora, y he admirado a las mujeres que desde el principio del siglo trabajan por la evolución del género. Creo que se la mira con otros ojos a la Presidenta, no se le ponen 4 sino 12 ojos y obviamente hay una visión más crítica de lo que puede dar un varón. Me parece que el riesgo lo corremos por el hecho de ser mujeres, en este caso de la presidenta, de ser una mujer. De alguna manera siento que también a Bachelet le pasa lo mismo en Chile y siento que ahora a Hillary. No le es fácil a la mujer.
—¿Estás ansiosa con estrenar tu rol de abuela?
—Me muero, en estos momentos te diría que es la razón de mi vida. Hace años que quiero ser abuela. Ha tardado 36 años mi hijo mayor para hacerme abuela pero bueno, llegó.
—¿La gimnasia te ayudó a alejarte de los vicios?
—Sí, me ayudó muchísimo. No siempre tengo el tiempo de hacerlo, entreno cuando no trabajo. Entonces, trabajando doce horas por día y después los sábados irme a hacer el otro programa, y que además llego cansada, me queda poco tiempo y antes que levantar un músculo prefiero levantar el músculo de la cabeza, porque tengo que memorizar muchos temas y memorizarlos. Es una responsabilidad grande esto de la conducción.
—En la Argentina mueren 50 mil personas al año por el cigarrillo. ¿Notaste en el día a día que podía perjudicarte?
—Concretamente sí. Me pasó cuando estaba haciendo Amor en custodia. Le pedí al canal 4 días porque no me sentía bien y me autointerné en el Otamendi. Me descubrieron un principio de enfisema. Ahí dejé de fumar para siempre.
—Acerca de tu trabajo, ¿pensás mucho en el rating o sólo en hacer un buen producto?
— Obviamente que voy por el producto, pero me interesa que tenga rating. Soy muy preguntona, me levanto, miro canales o Internet. Me gusta saber qué se dice y saber del rating.
—¿Te ofrecieron estar en “Bailando”, “Cantando” o “Patinando”?
—No, todavía no.
—¿Y para hacer “Gran Hermano” nuevamente?
—En Gran Hermano hice las tres primeras emisiones y después lo llamaron a Rial...
—¿La ficción le ganará la pulseada a “Bailando...”?
—No es fácil. Me parece que hay una cosa de distracción en el televidente, pero nada es imposible. Lo más divertido es jugarse a eso, a que exista esa posibilidad y creo que en algún momento a alguna novela también le pasó. No con este formato que encontró Marce (Tinelli) que es el “Bailando”, pero creo que en el principio ganó la novela. Puede ser que sí, pero con estos formatos que son de la globalización y son furor en el mundo entero, es tal vez demasiado pretencioso por parte de uno. Pero estaría bueno...
La soportable levedad de ser mujer
—¿Qué es lo que la hace más feliz a sus 56 años recién cumplidos?
—Me hace feliz ser una mujer que tiene ganas de vivir, ser una mujer que ama la vida y que también se puede retirar en cualquier momento de la vida. Esta cosa de no tener este apego... de saber que me puedo ir mañana y hacerlo tranquila, en realidad, eso es lo que más me gusta de vivir, que me puedo bajar de la calesita sin demasiadas preocupaciones más que el dolor que puedan tener los otros, pero no tengo esa cosa así de apegue brutal a la vida. Mucha gente me dice: “Ay Sole, cómo podés hablar de la muerte o del fracaso”, y son dos palabras a las que yo no les tengo miedo. No le tengo miedo a la muerte. Tengo una amiga actriz que adoro, que me dice “no digás ni muerte ni fracaso”. Son dos palabras prohibidas en la vida de uno. Vos fijate que venimos acá y sabemos que nos vamos, pero nos cuesta mucho entenderlo.
—¿Sos una mujer romántica o cerebral?
—Creo que ambas cosas. Pero te diría que soy una mujer que tiene una cabeza que no para, como te decía antes. Y bueno, estoy en una edad en que la cabeza funciona más que la cola, gracias a Dios.
—¿Y el amor? ¿Cómo está Solita en este comienzo de 2008?
—Y, viste... llego a una esquina y miro. Y acá en Keen hay cada gauchito que ni te cuento (risas). Estoy sin perder las esperanzas en el amor. Debo reconocer que no sé si habrá cambiado el planeta, pero es ta veterana anda con un poco de ganas. Vamos a ver si el trabajo me lo permite, yo al menos dejo la puerta abierta.
“Es una novela que se compromete con una historia social”
La protagonista de "Vidas Robadas" (lunes a viernes a las 22 por Telefe), dialogó en exclusiva con Primiciasya.com y cuenta cómo vive su presente en la nueva apuesta del canal del barrio de San Cristóbal.
¿Cómo será la trama de Vidas Robadas?
Es una novela que además de toda la historia de amor y de todo el romanticismo que significa el género y de cumplir con todas las reglas del género, además se compromete con una historia social, cosa que es interesante. Es algo que se viene haciendo en varios países de América y que en Argentina ya se viene haciendo con Montecristo con Resistiré... Así que bueno, apostando a este producto que toca un poquito más allá del género teleteatrero.
Se vislumbra una historia muy fuerte, con temas vinculados con una problemática social de la actualidad...
Así es, así es. Hoy el tráfico de personas en esta cultura de la globalización es uno de los temas fundamentales que tienen que trabajar y combatir la sociedad.
¿Cuál va a ser su personaje?
A mi personaje le roban su hija y empieza la lucha de ella por encontrarla. Es un tema que muchas veces nos cuesta entender a la sociedad que pueda existir pero que verdaderamente existe. Son redes que además están vinculadas con el poder y a mi hija me la roba una organización y a partir de ahí empieza la lucha de esta mujer por encontrar a su hija. Desde aquí mi homenaje a agradecimiento a Susana Trimarco que es quien está basado mi personaje por todo lo actuado y por toda esta lucha que lleva Susana desde el 2003.
Antes de que comience este proyecto existía la posibilidad de que se incorporará a "Por amor a vos". ¿Qué motivos la llevaron a decidirse por la propuesta de Telefe?
Un compromiso que tenía con Telefe. Cuando tenemos contratos anuales los actores tenemos una cláusula a favor de la empresa que si la empresa nos necesita igualándonos la oferta tenemos que quedarnos con la empresa. Más allá de que este personaje me interesaba muchísimo, tenía un compromiso legal que cumplir. Y no puedo dejar de reconocer que tener que volver a decirle que no a Suar fue un contratiempo enorme en mi vida pero me alegro porque les va muy bien y a nosotros los actores más allá de la competencia lo que nos importa es que haya ficción y que la ficción funcione. Así que lo mejor para Por amor a vos y a Claribel que está divina.
Usted utilizó el término competencia, ¿es de fijarse en el rating?
Siempre miro el rating. Formo parte de esto y día por medio o todos los días miro el rating. Por supuesto que sí.
Además de Vidas Robadas también va a estar en la conducción de un ciclo que saldrá al aire por Telefe, ¿cómo va a ser el programa?
Ya estoy trabajando. Estoy contratada por Endemol para hacer un programa que se llama Un tiempo después de las noticias.
¿Cuándo comenzará a verse en pantalla?
Calculan que dentro de un mes, querían largar primero la novela y después el programa.
Por Gustavo Méndez.
16.03.2008
http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0243/articulo.php?art=6243&ed=0243#sigue
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