|
|
"Hasta aquí llegó mi amor"
¿Mujer puedes hablar con Dios?
Critica de la obra "Hasta aquí llegó mi amor"
Domingo 24 de septiembre de 2006.
por Romina Chavez Díaz
Una comedia con un profundo discurso de reivindicación de la mujer abandonada por el marido nos hace pensar que la taquilla va más allá de un teatro comercial. Tiene un planteo convincente y de desesperada actualidad; en esta obra de teatro se reflejan los conflictos presentes en la posmodernidad: hablamos cuando todo ha terminado. ¿Era una pareja o una reunión societaria creada para mantener a los hijos hasta que se van de la casa?
¿Hay vida después del matrimonio? Pueden aceptarse planes de uno que no incorporen al otro? Exitosísima presentación la noche del 24 de setiembre en el Teatro del Huerto a pedido del público en Salta de la obra Hasta aquí llegó mi amor que pertenece en libro y dirección a Ismael Hase con Soledad Silveyra y Raúl Rizzo.
Solita Siveyra como Cecilia en un papel a medida, pinta a una mujer argentina dependiente del marido, sin vida propia y postergada como mujer. Ella, magnífica en la escena, despliega comicidad, ternura, gracia y sensualidad que solo una artista de las grandes puede hacer. Una actriz que desnuda un personaje elaborado desde la fealdad y la gordura hasta su propia performance como mujer madura, sensible y redescubierta por si misma en todo su esplendor femenino.
A la par, Raúl Rizzo como Alejandro, es quien decide terminar con la pareja seducido por una soltería que terminará por descartar al descubrir que una mujer de 18 años puede aburrirlo con los cambios de todos los días, tanto como su esposa por la monotonía y la costumbre del matrimonio conformista. Excelente papel para Rizzo, quien en perfecta conjunción con su partenaire, van desatando facetas del matrimonio del siglo XXI, enquistado en la fachada de “no seré feliz pero tengo marido”.
Una comedia que dejó pensando a más de un espectador al ver su vida reflejada con desdramatización sobre la complejidad conyugal, con aciertos en el excelente manejo del espacio escénico, en los dispositivos para crear en un mismo espacio, el café donde el marido habla de sus conquistas con el barman y donde ella, tendida en el diván, saca a la luz su interioridad de manera sarcástica, quebrando también de alguna manera, la solemnidad del psicoanalista. La escenografía es refinada y sugerente pero sobre todo funcional y nos sumerge en un ambiente donde precisamente se anula la tensión. Esto es acompañado con un lenguaje que potencia la sencillez del argumento y el bajo perfil de los personajes en los que cualquiera se reconoce, dado que el discurso no rompe esquemas con frases cursis ni groseras, por el contrario, arma una caparazón que envuelve la densidad de un hombre y una mujer que deciden dejar atrás una forma de vida en la que ya no creen.
El final es más que feliz, sugiere que la mujer puede empezar a vivir después de su quiebre matrimonial; después del duelo por la pérdida ella se sobrepone y puede volver a amarse a sí misma al recuperar su autoestima y su independencia afectiva.
Sin embargo, en la comedia no hay buenos ni malos, no es él el macho despiadado ni ella la víctima, esto es lo que pone a la obra en un lugar diferente, se trata de un hombre y una mujer en su propia circunstancia y con sus defectos y virtudes expuestos visceralmente. No se pretende mostrar la caída de la pareja con golpes bajos sino en su total y absoluta humanidad, con los gustos y necesidades tan necesarias como la vida misma, entonces uno acepta las verdades de los personajes y los comprende en su esencia.
Los lugares comunes de la obra, en los que cae, son los temas musicales que acompañan las escenas redoblando el sentido ya dado por el lenguaje, un tanto típico de las comedias salteñas y porteñas. Cuando él, Alejandro, decide volver a vivir a su casa, ya tarde, para recuperar a su Cecilia, suena un tema musical: Mujer... si puedes tú con Dios hablar... y esto hace que uno piense: ¿para qué un tema trillado debe acompañar la escena que se mueve por sí misma? De todas maneras la comedia sale redondita, no cae en ningún momento y se disfruta de la hora cuarenta y cinco.
Y si la mujer pudiera con Dios hablar sabría que ese hombre pequeñito, como decía Alfonsina Storni, tiene a su canario atrapado en una jaula. Aunque es un tema cálido, se me ocurre pensar que los hombres deberían decir más veces “te amo” y no contentarse con la ensoñación de que solo Dios sabe cuánto este ama a la mujer. O quizá, trivialmente, escuchamos otra canción: “si no supiste amar, ahora te puedes marchar”, que sería la lógica respuesta de Ella. Los temas musicales a lo Midachi o lo Pimpinela, a veces restan arte, por suerte aquí sólo propone un juego auditivo.
Hasta aquí llegó mi amor plantea que cuando la dignidad está a punto de perderse es donde uno debe aprender a decir basta puesto que la vida empieza cuando se ha comprendido que estar en pareja no significa empequeñecer el mundo, por el contrario, enriquecerlo de a dos sin perder los espacios de cada uno; el amor es lo que libera al ser humano de su propia cárcel, lo transforma y lo lleva hacia la exquisita forma del placer divino.
http://www.calchaquimix.com.ar/spip.php?article102
¿Hasta dónde llegará el amor de Solita?
La genial actriz Soledad Silveyra regresó a uno de sus grandes amores: el teatro. Y lo hará acompañada por el talentoso actor Raúl Rizzo, en una comedia escrita y dirigida por Ismael “Paco” Hase, que intentará despertar la reflexión y la emoción en el público
Soledad Silveyra regresó a las tablas el 3 de agosto, al iniciar su gira por el país con Hasta aquí llegó mi amor, una comedia escrita y dirigida por Ismael Paco Hase, donde estará acompañada por el genial actor Raúl Rizzo.
El punto de partida para Hasta aquí llegó mi amor fue el jueves 3 de agosto, día en el cual Soledad y Raúl se presentaron en el Teatro del Huerto, espacio cultural ubicado en la provincia de Salta.
Hasta aquí llegó mi amor relata la historia de Alejandro y Cecilia, un matrimonio que debe atravesar las dificultades de la convivencia, donde se entremezclarán diversos sentimientos como los celos, las pasiones, las ilusiones y las confusiones, además de sumarse los hijos, quienes traerán consigo otros conflictos e inquietudes.
Con respecto a su futuro laboral en televisión, Solita es disputada por Telefe y Canal 13. “No sé realmente qué producto voy a hacer el año que viene, pero esto no quiere decir que no me interese, sino que tendré que ver las cosas más en profundidad… Por lo pronto tengo contrato con Telefe hasta fin de año”, comentó la actriz durante una entrevista.
http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=268026
|